” El Yoga es la vida completa. Es un método que revisa todas las áreas de la personalidad humana. El Yoga es un sistema de educación integral, de educación no sólo del cuerpo y de la mente, o el intelecto, sino también del espíritu interior.
El Yoga te muestra el método maravilloso de elevarte de la maldad a la bondad, de la bondad a la divinidad, y de ésta al esplendor divino y eterno. El Yoga es el arte de vivir rectamente. El Yogui que ha aprendido este arte de vivir rectamente se siente feliz, armónico y pacífico. Está libre de toda tensión. El Yoga es una ciencia perfeccionada por los antiguos sabios de la India, aunque no pertenece únicamente a ésta, sino a la humanidad entera. Es una ciencia exacta. Es un sistema de autocultura perfecto y práctico.”
Extracto de “Senda Divina” ( Bliss Divine), compilación de textos de Sri Suami Sivananda, 2006.

 

Ésta cita pertenece a una de las obras escritas creadas por el maestro espiritual, yogui y gurú hinduista  Sri Suami Sivananda quien fue pionero y uno de los principales propagadores del yoga en Occidente, – y entre otras cosas, fundador de la  Divine Life Society , entre las muchas tareas de divulgación de ésta disciplina espiritual milenaria a la que se consagró, desde la India donde vivió gran parte de su vida hasta Occidente. De hecho a él se atribuye, asimismo, la doctrina Vedãnta, cuyo lema reza: “sirve, ama, da, medita, purifícate y realízate”. ¿En qué se basa esta filosofía? En Cittayogacantabria nos proponemos transmitirla a partir del planteamiento de las sesiones y retiros espirituales que realizamos, para que nuestros alumnos puedan trasladarla y beneficiarse de su práctica y asimilación en todas las esferas funcionales de su vida cotidiana.

Son numerosos los preceptos que nos dejó éste maestro a través de sus enseñanzas para la aproximación al yoga como una labor de integración y elevación holística del ser, a todos los niveles. De sus obras podemos extraer diversos mensajes que nos transmiten el modo en que el ser humano puede integrar el yoga en su vida, a fin de tender a partir de él un puente a la espiritualidad. Nada mejor que seguir sus enseñanzas para desentrañar la auténtica naturaleza de esta disciplina, que muchos perciben como mero ejercicio físico, o como una doctrina que practicar únicamente cuando se alcanzan el conocimiento intelectual y espiritual que lo permiten: nada más lejos de la realidad. Ya que, como el maestro Sivananda afirma, el yoga es universal; está indicado para todos. Es un camino, no un credo, y no se trata de una práctica sectaria, ni una religión, sino una ayuda para la práctica de las verdades espirituales básicas comunes a todas las religiones.

 

El Yoga no es ejercicio físico

Como “terrible error” califica el maestro la creencia sostenida por muchos, de que el yoga es simplemente un ejercicio físico destinado únicamente a mantener la elasticidad muscular y a relajar el ritmo cerebral acelerado. Según él, muchas personas no tienen acceso más que al aspecto físico del Yoga, y por ello lo consideran un medio saludable restringido al ámbito corporal; pero el auténtico Yoga requiere una intensa disciplina personal, unida a un pensamiento intenso bajo la guía de un maestro capacitado. El Yoga promete una bendición suprafísica y espiritual. Pero no resulta atractivo para el hombre común, quien anhela frutos inmediatos y prosperidad mundana:

 

“ El aspirante en el camino del Yoga debe tener fe, energía, alegría, valor, paciencia, perseverancia, sinceridad, pureza, falta de depresión mental, desapasionamiento, aspiración, concentración, serenidad, autocontrol, veracidad, no debe tener violencia ni codicia. Una vida sencilla y austera es indispensable para el Yoga. El fundamento del Yoga es el autocontrol. La disciplina es la esencia del Yoga, tanto la disciplina del cuerpo como de la mente. En la práctica del Yoga se produce una inversión de la actividad normalmente extravertida de la mente. La firmeza de la mente es esencial para esta inversión de la tendencia hacia el exterior del pensamiento. A menos que se aquiete primero la mente y sea controlada no resultará posible cambiar su curso en dirección opuesta.”